¿Cómo prevenir la otitis en verano?

La otitis es una de las afecciones más comunes en el verano. Puede contagiarse fácilmente en playas, ríos y sobre todo en piscinas. Es producida, fundamentalmente, por bacterias y hongos que a elevadas temperaturas y altos niveles de humedad proliferan con gran rapidez.

La humedad acumulada después del baño y la sudoración, son los principales factores de riesgo de la otitis externa. Los síntomas principales son: dolor, molestias al masticar y bostezar, picazón, oídos tupidos, leve pérdida de la audición y percepción de humedad (en ocasiones en forma de supuración).

Según los especialistas, la mejor protección de nuestros oídos es la presencia del cerumen, por tanto, no se recomienda extraerlo de forma sistemática. Así que no abuses de los bastoncillos.

Otros factores de riesgo para la aparición de la otitis son: alergias, estrés, ambientes polvorientos y la contaminación química o bacteriana de las aguas de las piscinas.

Cuidado con los niños. Son los más vulnerables.

 

¿Cómo prevenir la otitis en el verano?

  1. Que el agua no penetre al conducto auditivo. Los tapones de baño no son efectivos ni seguros, pero los de silicona, comprados a la medida, pueden ayudar a reducir la humedad.
  2. Si vas a zambullirte en aguas profundas hazlo despacio. Si lo haces de forma precipitada podrá provocar la entrada brusca de agua por la diferencia de presión.
  3. No te bañes en lugares que no cumplan con las medidas de higiene establecidas o que el agua no haya sido tratada. Las aguas contaminadas propician la aparición de gérmenes que ocasionan infecciones, así que si no te gusta lo que ves, no te lances.
  4. No introduzcas objetos extraños para limpiar los oídos. Si los vas a secar después del baño, hazlo suavemente con una toalla limpia.

Si a pesar de esto contraes una infección, debes acudir de inmediato al especialista. La prevención es lo más importante para evitar la aparición de la otitis.